IMPERMANENCIA – GUSTAVO VILLEGAS

La obra de Gustavo Villegas hace una reflexión acerca de un fenómeno que afecta a todo lo que en esta tierra habita: la impermanencia, nada de lo que nos rodea escapa a este principio. El hombre, de manera constante busca evadir esta realidad y a través de los siglos ha construido imperios para costearse la inmortalidad, sin embargo, estos han de irse transformando, ya sea de a poco hasta convertirse en algo radicalmente ajeno a lo que alguna vez fue o de golpe y violento, dejando pocas huellas de lo anterior. El trabajo de Villegas toma como punto de partida el principio de la mutabilidad, con una obra de factura impecable propone al espacio arquitectónico como la memoria del paso del tiempo y lo acontecido, encontrada ya sea en capas de pintura que silenciosamente van cediendo al tiempo, dejando entrever rasgos de lo anterior o cómo el fuego de una explosión que reduce todo a polvo y escombro, dejando vestigios de algo que ahora es inexistente; siendo estas manifestaciones que evocan el cambio. Esta preocupación no solo alude a objetos, inmuebles o ciudades, su obra hace además una reflexión del deterioro constante del cuerpo humano, que cada segundo va cediendo al tiempo, dejándonos un recordatorio de nuestra fragilidad. Para la exposición el artista aborda este tema desde diferentes aproximaciones y disciplinas; en las obras que conforman la serie Impermanencia hace una documentación del deterioro de algunos espacios arquitectónicos, utilizando la acuarela y el papel como medio de representación realista de estos hallazgos de formas abstractas configuradas por el azar, cada una de las piezas va acompañada de un texto que habla de la relación del autor con el espacio arquitectónico y la dirección o fotografía de la ubicación del inmueble, mismo que subraya la realidad existente del edificio. NOW, obra in situ, parte de una investigación en la que el artista mediante la utilización de diferentes agentes químicos, pigmentos, aglutinantes y resinas, así como la incidencia del frío y calor en la materia, aceleran el deterioro de la pintura, haciendo visible un proceso que tomaría años poder apreciar. Esta pieza se constituye a manera de una obra viva que se transformará en el tiempo que dure la obra en la pared de la galería. Kobani es una instalación compuesta de quinientas esculturas de concreto, la pieza toma su nombre de la ciudad fronteriza ubicada en Siria, que fuera bombardeada hace casi una década. Para su creación el artista reconstruyó un cuadrante de la ciudad, guiándose por imágenes satelitales tomadas de google maps, con las que a través de las sombras pudo calcular la elevación de los edificios para aproximarse a su escala real, éstos posteriormente serían destruidos de manera muy controlada por el artista hasta conseguir transformarlos en cómo lucía la ciudad tras los ataques. La instalación va acompañada de una intervención a cargo del artista sonoro Enrique Flores, en la que se aprecia el sonido de un cincel, que registra la acción de destrucción en los edificios que conforman la instalación, haciendo eco a la idea del hombre que ha pasado siglos construyendo grandes metrópolis, y que en un gesto monumental destruirá, borrando en un instante la huella de civilizaciones enteras.

 

Lucía Lara Ramírez, Agosto 2021